Antes de conocerte el mundo era plano, aunque lo discuta usted Señor Galilei.
Y me canse de besar ranas en vano, pero el príncipe azul jamás no encontré.
Y así llegaste tu devolviéndome la fe. Sin poemas y sin flores, con defectos con errores, pero en pie.
Y siento algo en ti, algo entre los dos que me hace insistir. Cuando miro en tus pupilas se que Dios no dejo de existir.
(¡Tu lo haces vivir!)
domingo, 28 de junio de 2009